Isabel Cabanillas, la joven que quería acabar con la violencia contra las mujeres y hacer un desfile con sus diseños6 min read

116

Diez días después del asesinato de Isabel Cabanillas De la Torre, activista y artista de 26 años de Ciudad Juárez, Chihuahua, no hay versión oficial sobre el homicidio. Algunos de sus amigos más cercanos coinciden en afirmar que la víctima nunca les dijo que hubiese recibido amenazas. Las colectivas feministas advierten sobre un “feminicidio por motivos políticos”. El gobernador, Javier Corral Jurado, admite que la hipótesis que barajan es la del ataque “directo y planeado”.

“Hay avances significativos, pero los trabajos se hacen con cautela y todos los protocolos”, dijo a Animal Político Silvia Nájera, vocera de la Fiscalía Especial de la Mujer de Chihuahua. La investigación está a cargo de la fiscal Wendy Paola Chávez Valenzuela.

Isabel Cabanillas era una activista y artista muy conocida en Juárez. Tenía un hijo de cuatro años. Su especialidad era la pintura sobre prendas de ropa, aunque también se inició en el mural. De hecho, su primera obra sobre pared en solitario permanece en un edificio abandonado frente a la panadería Resistencia, que la joven frecuentaba.

La temática de su obra era esencialmente feminista y de denuncia sobre otras causas, como la militarización o la defensa de la población migrante. Entre los colectivos donde participaba estaba, por ejemplo, Hijas de su maquilera madre, una organización de mujeres.

“Me gusta mucho cuando la gente viene ilusionada cuando les entrego una prenda. Que se valore las cosas que hago”, decía en 2019 en una entrevista publicada por el medio digital Yo Ciudadano, en que relataba que “dar un buen ejemplo” a su hijo era una de las motivaciones para su trabajo artístico.

“Su sueño era que se acabara esta violencia contra la mujer, que se acabaran los feminicidios. Una de sus metas era organizar una pasarela con los diseños que ella hacía”, dice Eduardo Espinoza, de 23 años, que trabajó con ella en el Observatorio Ciudadano de Violencia Contra las Mujeres, un proyecto de la Red Mesa de Mujeres en el que participan 10 grupos feministas de Juárez.

En la madrugada del 18 de enero, el cuerpo de Isabel Cabanillas fue encontrado en la Zona Centro de Juárez con dos balazos. No hay un solo detenido. Salió en bicicleta del bar Eugenio’s, un local que frecuentaba y en el que, por ejemplo, había organizado eventos como una colecta para entregar abrigos, ropa y juguetes a los migrantes que se encuentran varados en la frontera. No llegó a su destino. Su muerte provocó una ola de indignación en Juárez. Era una persona muy conocida por su labor artística y por su activismo. Hubo manifestaciones, comunicados e indignación. Actividades de rabia en las que tantas veces participó Cabanillas en el pasado.

Se da la trágica circunstancia de que entre septiembre y diciembre de 2019, la joven trabajó en el Observatorio Ciudadano de Violencia Contra las Mujeres, un proyecto de la Red Mesa de Mujeres en el que se analizan los expedientes de feminicidios y se observa el trabajo de las autoridades. Ahora, ella pasó a formar parte de uno de esos expedientes que analizaba. Carpetas que, en muchas ocasiones, quedaban como testimonio de la impunidad, ya que nunca llegaba a detenerse al culpable de los asesinatos.

Según la Red Mesa de Mujeres, en la que participan 10 colectivos feministas del municipio y donde la víctima trabajó entre septiembre y diciembre de 2019, un total de 10 mujeres han sido asesinadas en Juárez en el primer mes del año. Cabanillas De la Torre fue la número cinco. En 10 días, la cifra se ha duplicado. El pasado año, 180 mujeres murieron de forma violenta en Juárez, una cada dos días.

“Una vez le escuché decir que sabía que no iba a permitir que le quitasen la libertad. Que es peligroso andar en bicicleta o a ciertas horas, pero que no le iban a quitar su libertad”. María Ficherry tiene 24 años, estudia ingeniería en la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez y era amiga de Isabel Cabanillas. Compartía por ella el gusto por la pintura. Por eso se conocieron, dos años atrás. Desde entonces, relata, acudían a marchas juntas.

“Cada vez que se intenta hacer un tipo de marcha, el apoyo es de las mismas mujeres, no hay apoyo de las autoridades”, asegura.

Ficherry habla y resulta imposible evadirse de que todo lo que dice es el reflejo de lo que significa ser mujer en Juárez, la ciudad mexicana que se ganó la triste fama de ser la capital de los feminicidios: miedo al salir a la calle, rutinas de autoprotección y nula confianza en las autoridades.

“Al final, alguien lo hizo, le quitó la libertad. No entiendo por qué. Aquí nunca resuelven las cosas, así que no tengo mucha esperanza de que hagan algo”, dice.

Todas las personas entrevistadas que conocieron a Isabel coinciden en un dato sobre su muerte: nunca les transmitió que tuviese miedo o haber recibido amenazas.

“No había recibido amenazas. Fue una sorpresa. En ningún momento había mostrado temor”, dijo Alejandro Montañez, de 26 años, amigo de la víctima desde que se conocieron en el Prepa.

“Ella era demasiado extrovertida, muy alegre, hacia amigos muy fácil”, dijo.

“Nunca hizo mención a que le hubiesen amenazado”, dice Yadira Cortez, de la Red Mesa de Mujeres.

Esta organización acompaña la investigación y, según Cortez, se están registrando avances en las pesquisas. Por el momento, sin embargo, apela a la discreción para evitar filtraciones que perjudiquen el trabajo policial.

“Ella seguía pensando en la necesidad de ampliación de presupuesto en la fiscalía para que ministerios públicos hicieran su chamba. Hay un rezago espantoso”, señala la activista.

“Sí hay ya algunas líneas de investigación en las que estamos profundizando. También por la cuestión de la secrecía de la propia investigación no podemos dar más detalles, porque además si se dan a conocer se interpretan como definitivas. Yo lo que he dicho es que seamos muy profesionales en esta investigación, muy acuciosos, que no falte ninguna línea de investigación”, dijo Javier Corral en conferencia de prensa el lunes.

“Denunciamos su asesinato como un feminicidio político perpetrado por ser una mujer luchadora social. Es un ataque directo al movimiento ecofeminista y artístico juarense, que pugna por el derecho de las mujeres a una vida sin violencias, a la libertad de expresión, a la defensa del territorio, al libre tránsito en las calles y al cese de las fronteras que dividen nuestras geografías”, habían señalado los grupos feministas días atrás.

Pasan los días y las compañeras de Cabanillas temen que su carpeta termine en la impunidad, como tantos otros casos como los que la víctima denunció.

Toda la información e imágenes son de ANIMAL POLÍTICO.
Link original: https://www.animalpolitico.com/2020/01/isabel-cabanillas-ataque-directo-planeado-perfil/