Las Patronas un ejemplo de vida a seguir; solicitan ayuda de la ciudadanía

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La historia de Las Patronas surge en 1995 cuando doña Leonila, primera mujer que toma la iniciativa de ayuda manda a sus hijas por pan y leche, en ese momento se estaba escribiendo la historia de estas mujeres que apoyan a los inmigrantes a su paso.

Fotografía: Fernando Coria

En un terreno grande, hay una casa color rosa mexicano y al asomar el rostros sobre la reja podemos observar una imagen de la Virgen de Guadalupe que enmarca la pared de un comedor para los inmigrantes que pasan por el lugar.

Desafortunadamente las primeras integrantes de Las Patronas no se encontraban en el lugar, pero la historia de estas 10 mujeres, actualmente, es muy conocida a nivel mundial,siendo así que han recibido premios altruistas por parte de la Comisión de Derechos Humanos.

En voz de Julia Ramírez, expresó “estos premios y reconocimientos nos emocionan pero al mismo tiempo nos hacen implicarnos más en el arduo trabajo que desarrollamos todos los días del año, sin descanso y sueldos”.


Actualmente señaló que ha pasado gente, pero que los mismos pasan a altar horas de la noche y por seguridad de ellas y de las personas que viajan sobre el tren no pueden apoyarlos.

En Tierra Blanca, hay una señora de nombre Ángeles, misma que realiza una labor similar a la de Las Patronas, ella se comunica con Julia cuando el tren que pasa por la comunidad va “cargado” con inmigrantes, en ese momento las 10 mujeres y voluntarios se unen para que en menos de 3 horas tengan todo preparado.

EMPAQUETADO DE COMIDA:

Durante el paso de los inmigrantes lo que más buscan es comida, agua y vestimenta, por ello Las Patronas realizan los paquetes de comida, mismos que son entregados a los inmigrantes.

Cabe mencionar que la cantidad de paquetes de comida depende de la cantidad de inmigrantes que les notifican viajan para la dirección de la comunidad donde ella se encuentran.

El anafre está prendido, el jitomate con la cebolla, y ajo son molidos en cantidades grandes para realizar aproximadamente 20 kilos de arroz, además se prepara frijol, atún y agua.

En bolsas blancas donadas por personas de Derechos Humanos, son empaquetados 6 panes, ya sean bolillos o pambazos, una bolsa de arroz rojo, otra de frijoles recién hechos y su respectivo atún.

Las botellas de agua son sujetas a un palo de madera para que al paso de los inmigrantes sobre el veloz tren, tomen la misma junto con la comida.

DONACIONES E INVERSIONES ALIMENTICIAS

Julia, platicó que el arroz, agua, aceite, frijol, pan salado, pan de dulce y atún; son donados por empresas y por ciudadanos dentro y fuera del país que conocen su labor.

Refirió que si bien es un gasto de gas y gasolina el ir por las cosas y transportarse a los lugares donde llegan los inmigrantes, ellos ven la forma de moverse.

Las Patronas hacen una invitación a la ciudadanía en general que la ropa, zapatos, cobijas no las tiren y las lleven hasta donde ellas se encuentran “nos ha pasado que cuando los inmigrantes vienen al comedor, nos piden zapatos o ropa limpia y la que tenemos es poca o es más chica que la que requieren”.

Estás mujeres hacen una labor diaria dejando a sus familias por ayudar a los que consideran su familia lejana, sin un sueldo, sin apoyos económicos, continúan con su laborde Dios y que el camino que había tomado para apoyar a los inmigrantes era el indicado, el correcto el cual llenaba su corazón satisfacción.

Para ella el seguir apoyando a los inmigrantes es algo positivo en su vida desde que falleció su marido y su hijo creció, en ese lugar pasa fechas importantes, rodeada de gente que pese a que están unos días les toma cariño y los recuerda con mucho afecto.

Jamás olvidará a aquel muchacho que la impulsó aún más a realizar esta labor social con Las Patronas.

Toda la información e imágenes son de El Sol de Córdoba.
Link original: https://www.elsoldecordoba.com.mx/

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